«Sospechar de las hegemonías», entrevista a Claudia Apablaza

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No era fácil, pero de nuestra parte estuvo la suerte y la siempre buena disposición de Claudia Apablaza, para conversar con Libros y Bibliotecas. La pasada de esta escritora chilena por Madrid está lejos de ser el cierre de una experiencia académica, acá recogemos detalles ella. 
Gracias Claudia …Estás en Madrid hace ya algún tiempo estudiando, pero en tus redes podemos ver qué también hay mucho espacio para el intercambio con otros y otras autoras, charlas y coloquios…. ¿Cómo lo haces para combinar los tiempos?

Las redes son segundos en la vida de alguien. Pones una historia y pareciera que eso fuese tu vida entera. No estoy todo el día en eventos, no podría y no creo que alguien le interese estar todo el día en eventos. Suelo estar en mi casa leyendo e intentando terminar la tesis doctoral, además de revisar por enésima vez mi novela, y bueno, hacer cosas cotidianas como comer, ponerme en el balcón a tomar un poco de aire o ir a los parquecitos con mi hija.

En realidad es eso, paso la mayor parte del tiempo en casa en ese proceso de escritura y lectura. También camino bastante, a veces unos diez kilómetros diarios entre mi casa y el colegio de mi hija, que la llevo por las mañanas y la voy a buscar por las tardes. Es algo que me gusta muchísimo, caminar por la ciudad.

¿Cómo surgió esta idea de partir con camas y petacas, familia incluida, a Madrid? ¿Hasta cuándo estás por allá?

Estoy haciendo el doctorado en la Católica. Este es mi último año. Como requisito de titulación nos piden hacer una estancia en el extranjero. Ya había vivido en España hace años, del 2006 al 2012, acá tengo muchas amigas, hay excelentes profesores en la Complutense, me gusta esta ciudad. Entonces, decidí volver, es por eso que estoy acá, realizando esta estancia doctoral y terminando de escribir la tesis.

¿Y que tal la movida cultural? ¿Son tan distintos los procesos? ¿Estamos hablando “sobre lo mismo” en España y Chile?

Se puede ver desde distintos puntos de vista, pero por sobre todo desde un punto de vista económico y político.

Creo que hay cosas que son iguales, una movida de editoriales independientes intensa y muy interesante, que ha crecido con los años al igual que en Chile, donde hay una gran diversidad de editoriales y autoras (es). Además de grandes grupos editoriales que dialogan y/o chocan con estas otras editoriales, o incluso que van por un camino completamente distinto.

Por otro lado, hay más recursos destinados para cultura lo que obviamente enriquece un panorama y deja de precarizar el trabajo de escritoras y escritores, pero también hay que estar alerta a esa sobreabundancia de recursos para no perder la distancia crítica.

Siguiendo con el tema económico, acá la cultura no es un oficio que debes realizar de forma gratuita para el que se le ocurra, pero ojo, esto es Europa, no es Latinoamérica entonces, no es llegar y lanzar este comentario así tan suelta, hay que analizarlo más a fondo ir al detalle. Lo que más odio es esos tuiteros que dicen, oh, acá en España, oh, acá en Nueva York. Osea, partamos diciendo que son dos realidades muy distintas, continentes que han vivido procesos históricos muy diferentes.

Por otro lado, están las típicas dificultades del campo literario, acá como en todas partes hay grupos, camarillas. Tal vez, acá, y por la misma amplitud de las instancias y los recursos, van un poco más de cada oveja con su pareja. Pero en Chile, como los espacios son muy pocos (o los espacios hegemónicos son muy pocos), se puja por generar una especie de “ficción del poder a medida”. Eso es complejo, las “ficciones del poder a medida” que se construyen en Chile. Te hacen creer que es la forma para entrar a un lugar (tener esta buena crítica, hacer este diplomado, publicar en esta editorial) y que debes seguir ese mandato o sino serás un desplazado. Entonces, ¿cómo operan para convencerte de que esa es la vía de entrada? Como en muchos sitios, se apela desde lugares hegemónicos a discursos de los márgenes, cooptados. El típico ejemplo que se usa ahora es la apropiación del discurso del feminismo. La gente que tiene poder en Chile actúa igual que los retail. Poleras que dicen #Metoo, pero detrás hay todo un aparataje perverso tejido a pulso. Finalmente, los proyectos realmente alternativos son desplazados de esa “realidad” de un campo y todo queda circunscrito a tres o cuatro sujetxs que manipulan todo desde discursos cooptados que te hacen creer que “todos somos iguales”. Así la realidad cultural obviamente se ve afectada.

Igualmente creo que las nuevas generaciones están cambiando eso, al menos en este momento se está apostando por dejar esa hegemonía como el único camino en el campo cultural o al menos, sospechar de ella, a sospechar de las bondades de esas hegemonías.

Ahora bien, como en todas partes, acá igualmente hay un campo cultural en pugna, y también están en juego esas tensiones, como dije al principio, pero hay más espacios y están mejor delimitados lo que disemina esas pugnas en varios territorios. Aunque no manejo obviamente todos los códigos de este campo, entonces no puedo decirte mucho más. Sí hay cosas que he ido entendiendo de a poco. También, y no menor, están lxs escritorxs y editorxs latinoamericanxs en España versus lxs escritorxs y editorxs españolxs en España. Pero eso es más difícil de analizar en este breve apartado. Pero creo que es un gran tema.

El típico ejemplo que se usa ahora es la apropiación del discurso del feminismo. La gente que tiene poder en Chile actúa igual que los retail. Poleras que dicen #Metoo, pero detrás hay todo un aparataje perverso tejido a pulso.

Con todo, no paras de escribir, subiste a tus redes sociales que terminaste un nuevo libro. ¿De qué se trata? ¿Para cuándo la publicación?

Estoy trabajando en dos libros, una novela que vengo trabajando hace años. La estoy escribiendo desde 2018, ya van cuatro años y ha vivido muchos procesos de escritura, reescritura, lectura y revisión estos años. La novela se llama “La siembra de nubes”, es una novela acerca de una mujer, investigadora medioambientalista, que repasa su pasado afectivo y político antes de irse a una beca de investigación a Canadá, sobre todo la vida de un tío que se fue al exilio en Brasil el año 74. Este libro espero publicarlo el 2023.

Por otro lado, estoy trabajando otro libro, un ensayo autobiográfico, que espero publicar a fines de este año o a principios del próximo. Pero de ese no quiero dar más detalles.

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