Inicio EditorialesColumnas Las Bibliotecas como espacio de una cultura de la civilidad

Las Bibliotecas como espacio de una cultura de la civilidad

por Editor
0 comentario

Las Bibliotecas desde sus orígenes estuvieron marcadas por una dualidad. Lo primero ser un reservorio del conocimiento creado por las generaciones pasadas; por así decirlo, desde la antigüedad fueron el disco duro del esfuerzo intelectual de quienes vinieron antes; y así desde el papiro hasta el libro se pudo resguardar, con la fragilidad que se imaginará, lo que las élites de diversas civilizaciones avanzaron en cuanto a conocimiento. De ahí vienen ese sentido de atesoramiento y sacralidad de los libros, de la verdadera devoción al formato físico como reflejo de un valor en si mismo.
Lo segundo es ser un punto de acceso a la información para crear nuevos contenidos y conocimientos. Desde las bibliotecas nacieron grandes soluciones, avances técnicos y científicos, cambios de pensamiento y nuevas fórmulas para resolver antiguos problemas. En ese sentido éstas también son sinónimo de creación, de miradas nuevas, un lugar donde se cobija la vanguardia.
Las Bibliotecas son por tanto un espacio que ha acompañado los grandes cambios de la comunidad y también ha resguardado en clave de tesoro el acervo cultural de las sociedades donde existieron.
En estos días son un aporte al desarrollo del capital social, se presentan como espacios neutrales de las fuerzas políticas y económicas, con infraestructura y equipamiento cómodos para acceder al conocimiento y la información.
Son también un foro público donde se favorece la participación ciudadana, facilitando el diálogo sobre temas de interés común, para la deliberación, la comprensión y la búsqueda de soluciones a los problemas de la comunidad.
Las Bibliotecas son centros de información cívica, cuando ellas entregan información cívica y gubernamental, por ejemplo, se construye de forma paralela una base para la participación ciudadana. En ese mismo sentido es vital que ellas sean vistas, y los gestores en su interior la vean asimismo, como el espacio adecuado para la interacción de asociaciones y organizaciones de ciudadanos; en particular aquellas relacionadas con el fortalecimiento de las comunidades y el empoderamiento de las personas asociadas.
Por último, las Bibliotecas tienen un rol determinante en el ámbito local, ya sea a nivel comunal –y el protagonismo ciudadano en el gobierno municipal, por ejemplo- y también con los barrios en que están insertos o en las comunidades de personas a las que pertenecen, como las comunidades escolares y las bibliotecas de los colegios donde existan. La Biblioteca debe desarrollar una línea permanente de trabajo vinculándose al territorio físico y humano en donde se ubica, sino no podrá cumplir su rol de espacio para una cultura de la civilidad

0 comentario
0

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información estadística del uso de nuestra página web y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información. Aceptar Leer más

Share This